El desafío de enfriar la casa en verano: claves para aislar el hogar sin disparar la factura de la luz
Las olas de calor consecutivas obligan a replantear la climatización de las viviendas en España. Mantener el interior fresco de forma eficiente se convierte en una prioridad económica y de salud.
El "efecto termo" y la ventilación cruzada
El primer error común es abrir las ventanas cuando la temperatura exterior es más alta que la interior. "Durante las horas centrales del día, la casa debe permanecer completamente sellada", explican los especialistas en climatización. El objetivo es crear un 'efecto termo', bloqueando la entrada de aire caliente y la radiación solar directa.
Para lograrlo, las persianas, toldos y cortinas son los mejores aliados. Bajar las persianas en las fachadas donde da el sol de manera directa puede reducir la temperatura interior hasta en 6 grados. Por el contrario, el momento de ventilar llega con el ocaso o durante las primeras horas de la mañana. Es en ese instante cuando se debe practicar la ventilación cruzada: abrir ventanas en lados opuestos de la vivienda para generar corrientes de aire naturales que renueven la atmósfera y disipen el calor acumulado en las paredes.
